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ParaTrump el tiroteo de Florida es obra de un loco, pero olvida mencionar la palabra clave: el Arma

19/02/2018 07:16 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El presidente Donald Trump y los republicanos defienden el derecho a las armas.. Cada matanza acentúa la brecha con los que opinan lo contrario: que para atajar la epidemia de violencia hay que desobedecer la segunda enmienda de la Constitucion

El tiroteo de este miércoles en una escuela secundaria en Parkland (Florida), en el que murieron 17 personas y otras 14 están heridas, es el último ejemplo de una retahíla de cifras escalofriantes. Las estadísticas son un duro golpe de realismo detrás de la crisis que sacude Estados Unidos.

El presidente Donald Trump dio sus condolencias en Twitter. 

Esta matanza en el Día de San Valentín, una de las peores en el país en 25 años,  ocurrió en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas, en Parkland, una ciudad a unos 80 kilómetros al norte de Miami,  cuando un ex alumno de 19 años abrió fuego hacia el final del horario de clases, según la policía. 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visitó la localidad de Parkland, al sur de Florida, y se reunio allí con familiares de las víctimas de la masacre, la enésima matanza con armas de fuego en un centro educativo americano 

Ni en Paekland ni ensus  twits, Trump, por supuesto, no ha hecho mención alguna a un control de las armas. Tampoco lo hizo en el breve discurso que pronunció en la Casa Blanca, si bien ha prometido "trabajar con los líderes estatales y locales para garantizar la seguridad en las escuelas". Se recuerda que Obama durante todo su  mandato estuvo obsesionado con los tiroteos con armas y víctimas pero el Congreso rechazo todas sus enmiendas (37) a la Costitución sin querer modificar ni retocar la Segunda Enmienda

De hecho, lo que ha menciondo Trump es la necesidad de afrontar"el difícil problema de la salud mental", lo que vuelve a dejar claro su intención de dar una versión de los tiroteos personal, que atribuye a desequilibrados o malvados y nunca a la facilidad de acceso a las armas de fuego que esos desequilibrados pueden comprar sin licencia taquilamete en cualquier supermercado y que se suelen regalar en Navidad. Pero es obvio para cualquier persona normal-americana o no- que un desequilibrado sin un arma de fuego puede agredir y matar a una persona, pero no a 17, más los 14 heridos que produjo en el tiroteo de Florida 

Para todos los públicos Nikolas Cruz, autor de la matanza en un instituto de Florida, era  un "loco por las armas". A través de otro mensaje en Twitter, Trump había aludido al estado mental del autor de los disparos diciendo: " Hay tantos indicios de que el tirador de Florida estaba mentalmente desequilibrado, incluso fue expulsado de la escuela por mal y errático comportamiento. Los vecinos y compañeros de clase sabían que tenían un gran problema, “¡debe siempre informarse a las autoridades en esas circunstancias, una y otra vez!". Ya desde las primeras palabras tras las informaciones, Trump habla de “indicios”de desequilibro mental y que fue expulsado por conducta errática. Era un sujeto conflictivo por su mal comportamieto y había sido detenido por eso varias veces por reyertas.´Tecnicamente Cruz había sido expulsado de instituto “por razones disciplinarias”. Ni tan siquiera por ser un tío peligroso. 

Nikolas Cruz, era un antiguo alumno del Marjory Stoneman Douglas High School, buen estudiante, auque de carácter de camorras y errático, aficionado a coleccionar armas y cuidarlas (como millones de sus compatriotas). Ahora se encuentra detenido, ingresado en prisión preventiva.

Cruz, que roza la edad penal, abrió fuego contra alumnos y profesores del instituto tras activar la alarma de incendio armado de un fusil semiautomático AR-15 y una pistola, que aún portaba cuando fue reducido por los agentes de las fuerzas de seguridad. Ese fusil AR-15, es un arma de guerra, barata, precisa, fácil de utilizar y muy accesible, es la mismo que se empleó en las matanzas de Texas, Las Vegas, Orlando, San Bernardino, Newtown y Aurora. Después de la masacre de Texas se han vendido 40.000 ejemplares en E.UU

. 

Pese a lo anterior, Trump no ha mencionado las palabras "arma de fuego" en todo su discurso, ni en su cuenta de twit ultimamente aunque ha vuelto a prometer seguridad en los espacios públicos. "Ningún niño o maestro deberían estar en peligro en una escuela, ningún padre debería tener miedo de que su hijo vaya al colegio", ha insistido el presidente en su breve alocución, en la que ha hecho repetidos llamamientos a la unidad del país ante la tragedia. !! Palabras, palabras, palabras ¡¡¡. Pero no ha mencionado que las armerías de Florida se llenaron al difundirse la noticia de la masacre de Florida por TV de gentes de todas las edades que compraban cualquier arma, a poder ser automática, “para protegerse de cualquier ataque de un loco” 

"Estamos unidos como una familia, vuestro sufrimiento es nuestro sufrimiento·, ha señalado Trump, antes de agradecer a los profesores por su valentía y asegurar que todos los ciudadanos americanos "estamos al lado de toda la comunidad de Parkland".

En este sentido, prometió repetidamente que viajaría a la localidad de Parkland en Florida para consolar a las familias afectadas y lo hizo: "Tengo previsto visitarles para consolar a las familias y conversar con las autoridades locales, para seguir coordinando la respuesta federal", ha explicado. 

Trump también ha querido enviar un mensaje directo para tranquilizar a los niños de todo el país: "No estáis solos, hay personas a vuestro lado que os ayudan y os quieren, que van a hacer todo lo necesario para protegeros". 

Trump canceló dos actos por respeto a las víctimas del tiroteo. Así, tampoco viajó el viernes a Orlando, donde tenía previsto hablar sobre su plan de remodelación de infraestructura, ni a Ambridge (Pensilvania), donde había planeado un mitin junto a "patriotas americanos".Ha tomado la decisión "por respeto y simpatía hacia las víctimas y supervivientes del tiroteo y sus familiares", según un comunicado de la campaña de Trump

 

Una nueva jornada de horror donde estudiantes aterrados evacuaron las instalaciones del instituto tras los primeros disparos, mientras otros escondidos en las aulas pedían ayuda por mensajes de texto. 

"Es el mal en estado puro", dijo el gobernador de Florida,  Rick Scott, en una conferencia de prensa en Parkland.

El jefe de policía del condado de Broward,  Scott Israel, dejó traslucir suinquietud: "Si alguien quiere cometer realmente una matanza, no hay mucho que las fuerzas del orden podamos hacer". Eso contradice la seguridad que el propio presidente quiere difundir en sus tuit. Otro tiroteo podria ocurrir mañana y mientras exista la segunda enmienda.

Scott Israel, que calificó de "horrible" la escena del crimen,  especificó: "De las 17 víctimas confirmadas 12 de ellos estaban dentro del edificio, dos víctimas estaban justo fuera y otra, en una calle adyacente. Dos personas perdieron la vida ya en el hospital".

El aterrador momento del tiroteo en la escuela

"Ya hemos comenzado a examinar sus cuentas en las redes sociales, y algunas de las cosas que nos vienen a la mente son muy, muy inquietantes",  dijo Israel. "Creemos que tenía un rifle AR-15", agregó. Y sin embargo prefería retratarse y difundir su imagen con pistolas.Hacía tal alarde en es peqeña localidad del manejo de de sus armas, que llamó a atencion del FBI  y ante sus agentes amenazó de que en cualquier momento podía armar una buena matanza en su exinstituo. En vez de detenerle el FBI registró su casa y tras un severo interrogatorio y tras su fichaje legal, fue clafificado como peligroso. Pero le dejó libre sin cargos y no se preocupó de confiscarle el  subful A-15R con la excusa de examinrlo. Esa fue la diferencia. El FBI no tomo las mínimas medidas preventivas, con las cuales el tiroteo pudo facilment evitarse.Sus jefes serán uspendidos, pero es demasido tade.

Dos senadores por Florida, llamados por funcionarios federales, dijeron que el agresor usaba una máscara antigás cuando entró a la escuela con un riflecartuchos de municiones y granadas de humo, y luego activó una alarma de incendio, lo que provocó que estudiantes y personal salieran de sus aulas hacia los pasillos de estampida para poder disparales mejor. Una fuente de la policía dijo a CBS News que el atacante activó la alarma precisamente antes de empezar a disparar.http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/internacional/menos-5-muertos-tiroteo-aeropuerto-florida_1171489.html

"Allí comenzó la carnicería", dijo el senador Bill Nelson a la Agencia CNN. El senador Marco Rubio ofreció una descripción similar en Twitter.

Un maestro de la escuela declaró al diario Miami Herald que Cruz había sido identificado anteriormente como una amenaza potencial para sus compañeros de clase por riñas a puñetazos."El año pasado nos dijeron que no se le permitía ingresar a la escuela con una mochila", dijo el maestro de matemáticas Jim Gard. "Hubo problemas con él pasado por amenazas a los estudiantes, y creo que se le pidió que abandonara las instalaciones".

El  tiroteo,  uno de los 18 registrados en EE.UU. desde el comienzo el año, vuelve a poner sobre el tapete la epidemia de violencia armada en el país y el fácil acceso a las armas de fuego,  que dejan 33.000 muertes anuales.

“San Valentin, un día horrible para nosotros", dijo el superintendente del distrito escolar, Robert Runcie. El jefe de policía Scott Israel coincidió: "Es un día terrible para Parkland. Pero de ahora en adelante tods los días lo son.Y no tenemos a Barck Obama quien siempre noscomprendió""".

Ludintesa evacuando el lugar, algunos con los brazos en alto,  mientras oficiales de policía con cascos,  chalecos antibalas y armas automáticas vigilaban varios puntos alrededor del complejo escolar y les apuntaban con sus amas, lo que por cierto es un peligro añadido porque lo oficiales tambien son de gatillo fácil

Jeiella Dodoo, una alumna, contó a CBS News que primero creyó que era un simulacro de rutina."(Después de que sonó la alarma accionada por el agresor, escuché seis disparos. Y luego vi que algunas personas salían a todo correr, algunos caian hridos y todo el mundo se echó a correr, porque pensamos: 'Si es real, entonces lo mejor es simplemente escaparse”.

Caesar Figueroa dijo a CNN que su hija estaba escondida en un armario, mandando con el móvil mensajes de texto a su familia. Estaba con 10 diez amigos en el aula cuando una ventana estalló y todo el mundo gritaba y corría. Entonces corri y me metí al armario", contó..

En el mes y pico que llevamos de 2018, han fallecido en EE UU 1.816 personas por violencia armada, según los últimos datos del registro de la organización Gun Violence Archive. Eso equivale a una media de 40 muertos al día.

En escasas seis semanas, otras 3.125 personas han resultado heridas por disparos. Ha habido 30 tiroteos masivos, que reciben esa consideración cuando hay al menos cuatro muertos. La organización no incluye en sus estadísticas los fallecidos por suicidio. Dentro de esos parámetros, la entidad estima que 15.590 personas murieron por armas de fuego en 2017 en la primera potencia mundial.

En los últimos 25 años, la única masacre que se le compara fue la cometida en junio de 2016 en la discoteca gay Pulse, en Orlando, Florida, en la que murieron 49 personas, más el atacante, Omar Mateen. Sin embargo no ha sido la única tragedia similar en la memoria reciente, que van desde la masacre escuela secundaria de Columbine, en Colorado, en 1999, hasta la matanza de niños en Sandy Hook, Connecticut, en 2012.

Cada vez que hay un hecho de estas características, se alude al derecho ciudadano de portar armas en ese país y a la facilidad de conseguir rifles y pistolas de alto calibre que incrementan el número de víctimas.

A pesar de los variados intentos por controlar más estrictamente a quiénes se les puede vender las armas, es muy poco lo que se ha podido lograr en ese aspecto aunque se sigan añadiendo nombres a la lista de víctimas.

 

La avalancha de muertos por violencia armada convierte a EE UU en una anomalía en el mundo desarrollado. No hay una cifra exacta de cuántas armas de fuego hay en manos de civiles en el país, pero se calcula que son unas nueve por cada diez ciudadanos. Es la proporción más alta del planeta. El Servicio de Investigación del Congreso calculó, en un estudio de 2012, que tres años antes había unas 310 millones de armas. La población estadounidense es de 321 millones de habitantes.

De acuerdo a The Economist, 310 millones de armas se encuentran en manos de 321 millones de personas. Es decir, tantas armas como adultos. El resultado es el que hay

La Constitución americana ampara el uso de las armas de fuego, que muchos consideran parte del ADN nacional. Sus defensores recelan de cualquier cambio que dificulte la compraventa por una combinación de temor al intervencionismo del Gobierno y la creencia de que las armas son necesarias para defenderse. El presidente Donald Trump y los republicanos defienden esa posición. Cada matanza acentúa la brecha con el colectivo que opina lo contrario: que para atajar la epidemia de violencia lo que hay que hacer es limitar el acceso a pistolas y rifles.

El ritual se repite tras cada matanza en los últimos años. Inicialmente, impulsado sobre todo por políticos demócratas y organizaciones sociales, se reabre el debate sobre un mayor control a las armas de fuego. Pero se tarda poco en que el debate decaiga por la falta de consenso entre los legisladores propiciado por el rechazo de muchos políticos conservadores y la presión del poderoso lobby de la Asociación Nacional del Rifle (NRA en sus siglas inglesas).

El último cambio legal significativo en todo EE UU es de 2007, cuando se amplió la prohibición de venta a personas con trastornos mentales   y delincuentes. Las mayores restricciones en los últimos años las han impulsado los Estados.

En un primer momento, la muerte en 2012 de 20 niños y seis adultos en una escuela de Connecticut pareció un punto de inflexión. El entonces presidente, el demócrata Barack Obama, propuso extender el control de antecedentes, prohibir los rifles de asalto y limitar el número de balas. Pero no logró los votos suficientes en el Congreso. Tampoco cambió nada la muerte de 49 personas en 2016 en una discoteca de Orlando, en ese momento el peor tiroteo múltiple en EE UU. Un simpatizante yihadista empuñó un rifle semiautomático. Resurgió el debate sobre la prohibición a la venta de esos fusiles, que se había levantado en 2004, pero superada la conmoción y varios votos fallido, el impulso reformista decayó.

Y tampoco ha alterado suficientemente las conciencias de los legisladores nacionales la muerte de 58 personas el pasado octubre en Las Vegas, el peor tiroteo de la historia del país. Un hombre abrió fuego desde la ventana de su hotel a los congregados en un festival de música country. Tenía una veintena de armas y trucó algunas de ellas para hacer que los rifles semiautomáticos dispararan con la potencia de un automático. En los días posteriores a la matanza, la cúpula republicana del Congreso e incluso la NRA apoyaron dificultar la venta del objeto utilizado para alterar los rifles, pero el debate se ha difuminado desde entonces.Sin embargo no ha sido la única tragedia similar en la memoria reciente, que van desde la masacre escuela secundaria de Columbine, en Colorado, en 1999, hasta la matanza de niños en Sandy Hook, Connecticut, en 2012.

Cada vez que hay un hecho de estas características, se alude al derecho ciudadano de portar armas en ese país y a la facilidad de conseguir rifles y pistolas de alto calibre que incrementan el número de víctimas.

A pesar de los variados intentos por controlar más estrictamente a quiénes se les puede vender las armas, es muy poco lo que se ha podido lograr en ese aspecto aunque se sigan añadiendo nombres a la lista de víctimas.

La mitología nacional, la Segunda Enmienda y las armas y “el espíritu de frontera” 

El derecho al libre porte de armas de fuego constituye unos de los hechos más curiosos de la cultura y del ordenamiento legal norteamericanos. El mismo emana de su sistema constitucional y de su mitología nacional. Lo primero es consecuencia directa de una prerrogativa ciudadana garantizada por la Segunda Enmienda de la Constitución, mientras que lo mítico se inserta dentro del llamado “espíritu de frontera”

La Segunda Enmienda es expresión de la “milicia armada” que se enfrentó a las fuerzas británicas para conseguir la independencia de las 7 colonias británicas y formar los Estados Unidos. Era una milicia de colonos patriotas contra la corona británica. En Europa aún existía el principio medieval, según el cual solamente la nobleza podía portar armas. Con excepción de algunos ejércitos regionales, las armas permanecieron siempre bajo la tutela de la autoridad real. 

En la Norteamérica del siglo XVIII las armas reales para el ejército inglés procedían de Londres eran las únicas legales. El país estaba sumergido en una guerra salvaje casi desarmado. Para sobrevivir se necesitaba un arma, por lo que la mayoría de la población se armó, incluyendo mujeres y niños 

Se estaba gestando en el pueblo rebelde el llamado "espíritu de frontera" que era un componente fundamental de esa mitología patria a la que adhería un sector mayoritario de la población. Pero eso llevó a una especie de exclusivismo que respondía a la creencia de que los habitantes de los Estados Unidos constituían un pueblo único, especial, que se había forjado a sí mismo enfrentando retos, amenazas y peligros como ningún pueblo antes, como nadie antes. Esta noción, tan etérea como omnipresente, simbolizaba el temor ante la hostilidad circundante. 

Hoy es el omnipresente espíritu de defensa permanente, una especie de temor, el mismo que experimentaron los colonos originarios ante un nuevo mundo y los conquistadores del Oeste en su expansión hacia horizontes cargados de riesgo e incertidumbre, contra los ingleses pero también contra los originarios, los pieles rojas, a los que masacraron siempre en defensa de los Estados Unidos, recién nacidos. 

De acuerdo a Ziauddin Sardar y Merryl Wyn Davies: “La frontera del Oeste no es historia, es la expresión de ideas acerca del significado de la historia, un genuino espacio mítico. Es atemporal...La frontera del miedo, al igual que ocurrió con la frontera del Oeste, está siempre hoy en continuo movimiento” Los escritores lo expresan en el libro “American Dream, Global Nightmare” (Sueño Americano, Pesadilla Global), que naturalmente se editó en Londres hace unos 10 años. El “espíritu de frontera” se expresa fundamentalmente en la necesidad de estar armados y vigilantes, lo cual se proyecta a escala individual y como nación. 

Pero también se expresa en la convicción de que por bien armado que se esté, el peligro está siempre presente. La paranoia extrema resultante del 11 de septiembre, se inscribe dentro de una tradición que abarca desde las brujas de Salem hasta el mccarthismo y George Bush y aunque la gente creyó al principio que no, Barack Obama es el continuador de esa tradición. Es la tradición del enemigo que acecha.

El derecho constitucional pasa así a incrustarse dentro del espacio mítico que alimenta su identidad de pueblo, para brindar a los norteamericanos un particular apego a la posesión de armas de fuego. Como siempre ocurre cuando el derecho y la cultura se unen, la forja resultante se hace imposible de romper.

 

Poco importa que el principio constitucional de la Segunda Enmienda resulte tan arcaico y desligado de todo sentido de realidad o que el mito no resista el escrutinio del sentido común. ¿Cómo hacer comprender a los norteamericanos que lo que ellos creen evidente resulta manifiestamente absurdo para el mundo? ¿Cómo hacerles entender que el resto del mundo asiste atónito al espectáculo del comercio de armas de fuego -de cualquier calibre, sofisticación o capacidad mortífera- vendidas con la misma facilidad con la que se vende un televisor o una nevera?. 

La consecuencia de lo anterior no es otra que la de haberse convertido los Estados Unidos en uno de los lugares más violentos del planeta.inevitable de ello son las matanzas periódicas al estilo Columbine, Colorado o Connecticut en donde decenas de seres humanos incluidos niños son asesinados gratuita y absurdamente ante el fácil acceso a las armas por parte de desequilibrados mentales 

El temor de ser atacado por un enemigo desconocido engendra un espíritu de defensa permanente en el norteamericano 

Pero después de la declaración de la independencia en 1776 cada miembro masculino de la familia guardó en su casa un rifle. Muchos se preguntaban, cuánto tiempo pasaría hasta que el gobierno en Washington se transformara en un gobierno déspota, tras el asesinato del presidente Lincoln. Tenían miedo. Para evitarlo, en 1791 se aprobó la Segunda Enmienda a la Constitución, que garantiza al hombre común a cualquiera el poder tener un arma para defenderse. Quedaba abierta por aquel entonces también la posibilidad de organizar pequeños ejércitos privados para controlar a un posible gobierno déspota. 

Los padres de la nación que fundaron el país, los que instituyeron la Constitución y el Acta de Derechos, y aquellos a quien la Suprema Corte les refiere como “comentadores aprobados” (U.S. vs. Miller, 1939) no pudieron ser más claros sobre la naturaleza del derecho y el propósito de la Segunda Enmienda Constitucional. 

Thomas Jefferson dijo, "Ningún hombre libre será excluido del uso de las armas”. Patrick Henry dijo, "El gran objeto es, que todo hombre esté armado”. Richard Henry Lee escribió, "Para preservar la libertad es esencial que toda clase de gente posea armas siempre”. Thomas Paine observó que, "La armas... desalientan y mantienen al enemigo y al invasor en temor, y preservan el orden en el mundo al igual que la prosperidad”. 

El federalista más prominente, Tench Coxe preguntó, "¿Quien es la milicia? ¿Acaso no somos todos nosotros?... El Congreso no tiene el poder de desarmar a la milicia. Sus espadas, y todo otro implemento terrible del soldado, son derechos de nacimiento del americano… El poder ilimitado de la espada no está en las manos del gobierno federal o estatal, sino que con la confianza en Dios, está en las manos del pueblo americano” 

Esta relación existencial con las armas continuó, arrolladora, en la nueva nación y se expresó con fuerza particular en el Lejano Oeste, despoblado y agreste hasta los últimos años del siglo XIX. Para satisfacer esta necesidad, la industria de las armas, al principio artesanales, era la más importante y lo sigue siendo hoy. El manejo de las armas se hizo un símbolo de independencia y, para los jóvenes, también un paso hacia la hombría. 

Con el servicio militar en la segunda guerra mundial los miembros del ejército aprendieron a conocer nuevas armas, algunas de las cuales las llevaron a casa al finalizar la contienda. Enseñaron a sus hijos cómo manejarlas, portarlas y guardarlas con seguridad e insistieron en que tales objetos no eran para jugar. 

En los años 30, los de la gran depresión, con un paro del 30%, hambre y enfermedades y la aparición de Roosevelt en el panorama político y social del país aquéllos que vivían cerca de zonas boscosas sobrevivieron de la caza, ilegal, de animales salvajes para comer, con armas heredadas de la primera guerra mundial.

 

Y para los gángsters el subfusil automático se convirtió en una herramienta de trabajo. Con el servicio militar en la segunda guerra mundial, los miembros del ejército aprendieron a conocer nuevas armas, algunas de las cuales las llevaron los marines al finalizar la contienda. Y sus hijos aprendieron a manejarlas, portarlas y guardarlas en el desván. Cuando los viejos murieron, los jóvenes heredaron aquellas armas. Y una industria pujante continuó el suministro de armas en cientos y cientos de armerías en todo el país.

Las armas han acompañado al ciudadano durante generaciones. Forman parte de su educación, valores y cultura. 

En la mayoría de los países, se habla del monopolio del Estado en el uso de la violencia, a través de - la Policía o del ejército- pero en los Estados Unidos ese monopolio no existe, aún cuando eso suene anticuado. Pero desde 1791 es también derecho de los particulares y ha generado lo que comúnmente se conoce como la cultura de las armas. 

Así las cosas, en la época de los misiles nucleares y las armas biológicas, el ciudadano armado de una pistola o de un fusil sigue considerándose como el protector emblemático de la seguridad y de la independencia de Estados Unidos                                                        y tal insólito mito aún pervive como un anacronismo histórico y legal que identifica a sus ciudadanos como los defensores naturales frente a cualquier agresor externo. 

Según criterios actuales surgieron dudas sobre si dicha Segunda Enmienda estaba atrasada, era inconveniente, innecesaria o era interpretada equivocadamente. Pero el carácter inmanente de este derecho quedó plasmado y refrendado en una sentencia histórica dictada por la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos en 2008. 

En ella, el Tribunal Supremo declaraba la improcedencia de cualquier ley de un estado que se atreviera a prohibir el libre porte de armas. Remontándose al año de 1791, fecha de la Enmienda, reconoció el derecho de todo ciudadano a poseer y llevar consigo armas de fuego, protegiéndole contra cualquier enemigo emboscado o el abuso de una autoridad cualquiera.

 

Y tampoco ha alterado modernamente las conciencias de los legisladores nacionales la muerte de 58 personas el pasado octubre en Las Vegas, el peor tiroteo de la historia del país. Un hombre abrió fuego desde la ventana de su hotel a los congregados en un festival de música country. Tenía una veintena de armas y trucó algunas de ellas para hacer que los rifles semiautomáticos dispararan con la potencia de un automático. En los días posteriores a la matanza, la cúpula republicana del Congreso e incluso la NRA apoyaron dificultar la venta del objeto utilizado para alterar los rifles, pero el debate se ha difuminado desde entonces.El NRA, formado por senadores o jueces poderosos y millonarios, son un clan cerrado, que influye con dinero en las eleccioes locales y tiene su peso específico y republicano en la elección presidencial.Domina el gegocio de las armas y naturalemente tiene como escudo la Segunda Enmienda de la Constitucion.


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