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Sábato y la metafisica de la calle

02/03/2017 12:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Ernesto Sábato reflexionó alguna vez acerca del tango:

..."Nuestra nostalgia, nuestra tristeza, nuestro profundo sentimiento de soledad, hasta nuestro cínico exitismo revelan una curiosa propensión metafísica".

Y esa "metafísica de la calle" tiene su origen en la "zona de fractura" que constituye América, porque "aquí somos mas transitorios y efímeros que en París o en Roma, vivimos como en un campamento en medio de un terremoto y ni siquiera sentimos ese simulacro de la eternidad que allá está constituido por una tradición milenaria"...

AL BUENOS AIRES QUE SE FUE

Cuando la dureza y el furor de Buenos Aires

hacen sentir más la soledad

busco un suburbio en el crepúspulo, y entonces,

a través de un brumoso territorio de medio siglo

enriquecido y desvastado por el amor y el desengaño,

miro hacia aquel niño que fui en otro tiempo.

Melancólicamente me recuerdo

sintiendo las primeras gotas de una lluvia

en la tierra reseca de mis calles sobre los techos de zinc.

"Que llueva, que llueva, la vieja está en la cueva",

hasta que los pájaros cantaban y corríamos descalzos,

a largar los barquitos de papel.

Tiempos de las cintas de Tom Mix y de las figuritas de colores,

de Tesorieri, Mutis y Bidoglio,

tiempo de las calesitas a caballo,

de los manises calientes en las tardes invernales,

de la locomotora chiquita y su silbato.

Mundo que apenas entrevemos cuando estamos muy solos,

en este caos del ruido y del cemento,

ya sin lugar para los patios con glisinas y claveles,

donde una chica casadera cantaba algo de un pañuelito blanco,

mientras planchaba la ropa del hermano.

Cuando la dureza y el furor de Buenos Aires,

hacen sentir más la soledad,

salgo a caminar por esos barrios que tímidamente, con vergüenza,

conservan algún minúsculo tesoro de un pasado menos duro,

una maceta con malvones, alguna reja rezagada.

Pero ya Boedo no es el que cantó De Caro,

ni Chiclana la calle de Esthercita,

ni Puente Alsina en la vieja barriada

que vio nacer al poeta callejero.

En vano buscaremos las muchachas

en torno del gringo y su organito,

ansiosamente mirando la cotorra,

esperando de su pico la buenas suerte o el amor.

Feliz de vos, Homero Manzi, que te fuiste a tiempo,

cuando aún era posible escribir esas canciones de trenzas y almacenes,

cuando todavía los espíritus no estaban resecados,

por la ferocidad y la violencia.

Ya no hay novias detrás de las persianas,

esperando al gringo y su monito.

Ya murió el último organito

y el alma del suburbio se quedó sin voz.

Ernesto Sábato


Sobre esta noticia

Autor:
Garua (45 noticias)
Fuente:
garuax2.blogspot.com.ar
Visitas:
1484
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
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