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Caos e incertidumbre económica en el proyecto bolivariano

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09/11/2018 20:13 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El asunto, no es de polarización, o una mera disputa entre dos o más posiciones discursivas

El Reloj del Tiempo

 

La suma de eventos desafortunados propiciados por el partido de gobierno para prolongar la presencia del actual presidente en el poder, contraviniendo claramente con las disposiciones constitucionales, ya que jamás no quiere ir a un referendo, ha conducido al país a un escenario de cada vez mayor incertidumbre, y al descalabro de las ya precarias instituciones políticas. Hemos transitado por una gestión de gobierno altamente electoralizada.

La campaña de desprestigio en las redes sociales y el rechazo a las plataformas ciudadanas hablan por sí solas, la gente que defendía el voto se ha alejado. Estas actuaciones han abierto un camino ancho para el Psuv y un escarpado para los opositores que no logran articular una candidatura de unidad, ni una estructura institucional sólida que la soporte.

El asunto, no es de polarización, o una mera disputa entre dos o más posiciones discursivas o sujetos políticos que buscan generar adhesiones y acumular fuerza política para encarar las futuras elecciones, lo cual sería absolutamente legítimo y democrático, sino quienes serán los candidatos a las municipales o cualquier registro de postulación. Además, este ventarrón político, ha ido arrastrando instituciones fundamentales de la democracia, acompañado del sistemático debilitamiento de una de las estructuras institucionales básicas de la democracia como el Tribunal Supremo Electoral, que por sus características -de árbitro imparcial- requiere estar exento de presiones e injerencias políticas.

Concordemos por lo dicho, que no existen condiciones para seguir con la vorágine electoral tal y como está planteada hoy; sobre todo porque los actuales responsables de la gestión política parecen ignorar a la sociedad y piensan pasarla por alto. Estamos a tiempo de recuperar la confianza y el sentido de las instituciones democráticas y abandonar este delirio de la prueba y error cuyos efectos pueden ser devastadores.

A fuerza de repetición ha hecho que algunas respuestas, sean usadas como comodín, ya no signifique nada; han logrado que perdamos por completo la confianza en la palabra del Presidente Maduro Moros. Pero ¿cuál es la falla? en ¿qué punto nos perdimos? Es fácil decir no me asesoran, no me dicen, no sabía; lo que no es fácil es admitir que vivimos hace 16 años ensimismados en un error, en creer que se puede gobernar a olfato o al tincazo, gobernar sin escuchar. Gobernar sin dialogar es, sin duda, el error más común, pero también más peligroso que puede tener todo gobernante.

 

Para que un Gobierno funcione, la gobernabilidad es importante. El liderazgo político importa, y también lo hace el pensar en el prójimo. Una nación comprometida con un gobierno limpio y eficaz, comprometiendo a los ciudadanos a dialogar sobre la vía a seguir y desarrollar las capacidades necesarias para impulsar la visión será una nación que mejore el bienestar

 

Eso está necesitando ya no este gobierno que acaba en 2019 y empieza de nuevo, si no que se debe repensar la forma en que queremos que sea el próximo gobierno, cuál es la propuesta que plantean las fuerzas políticas para instaurar una gobernanza que dignifique y restituya el rol del ciudadano, en el cual seamos no solo votantes, sino actores principales que construyan políticas públicas centradas en la ciudadanía.

Los venezolanos, debemos decidir y definirnos por un buen gobierno que sea abierto y transparente, que ponga mayor variedad de opciones sobre la mesa y brinde más claridad sobre limitaciones y oportunidades. La participación ciudadana aumenta la sensación de bienestar de los mismos, sabiendo que pueden influir en las decisiones que se toman sobre sus propios destinos y nunca más aceptar un “yo no sabía” como respuesta.

 

Según la politóloga María Victoria Whittingham Munévar, gobernanza es la realización de relaciones políticas entre diversos actores involucrados en el proceso de decidir, ejecutar y evaluar decisiones sobre asuntos de interés público, proceso que puede ser caracterizado como un juego de poder, en el que competencia y cooperación coexisten como reglas posibles; y que incluye instituciones tanto formales como informales.

Los pueblos latinoamericanos aman a los populistas carismáticos y por ello los encumbran y cuando estos toman el poder deciden que será para siempre, pues a su entender así lo pide el pueblo (la bestia inmadura y nada carismática fue producto de una mala herencia).

Millones de venezolanos empobrecidos avanzan sobre Colombia, Ecuador, Perú

Luego y de una manera por demás acuciosa se dedican a prostituir y destruir las instituciones; sobre todo la justicia, la que es utilizada por el gobierno para perseguir y amedrentar a los opositores; se liquidan las empresas privadas con lo que se genera desempleo, hambre y miseria; se incrementa la informalidad, la corrupción y el narcotráfico, con lo que se genera la inseguridad y la violencia por lo que la gente angustiada busca escapar hacia países más seguros, democráticos y de economía de mercado, por supuesto nadie se va a Cuba o Nicaragua.

Vemos en los últimos días a gente desesperada saliendo de sus países como pueden y de la manera más precaria, con rumbo hacia cualquier lugar, pero lejos.

; los más ricos o menos pobres ya se fueron a Miami.

Más dramática es la marcha de miles de hondureños hacia el territorio del Imperialismo que le enseñaron a odiar; marchan desesperadamente y a pie a los Estados Unidos.

Este es un país que tiene instituciones sólidas y una población que trabaja todos los días y que cuenta con seguridad para su vida, sus empresas y emprendimientos y donde se premia a los innovadores y exitosos.

Un país cuya economía no está dirigida y digitada desde las oficinas gubernamentales, sino que son las fuerzas del mercado y la competitividad las que promueven la innovación y el Progreso. Un país serio que puede darse el lujo de hasta tener presidentes imbéciles, pero controlados por la sólida institucionalidad vigente.

La progresista comunidad internacional se conduele de estos desesperados migrantes, pero por alguna extraña razón considera como culpables de esta desgracia humana a los Estados que protegen sus fronteras de los migrantes ilegales y no a los Gobiernos populistas y dictatoriales, que con su ineptitud, corrupción y manejo discrecional y atrabiliario han conducido a su pueblo a la miseria y a esta desesperación que los obliga a huir de su país como pueden en busca del sueño americano. Los que vivimos bajos regímenes Castro chavistas no solo tenemos que condolernos de las víctimas de las dictaduras sino pensar que hacer, pues seguramente ésta vía crucis se repetirá con nosotros.

El desastre populista afecta no solo a los países que actualmente lo padecen y soportan, sino a Latinoamérica, a los Estados Unidos y el mundo democrático, por lo que tienen que pensar y muy en serio en ayudar a los pueblos a liberarse de la lacra populista que los oprime y cambiar a esos Gobiernos Populistas y Dictatoriales que son los causantes de la destrucción de sus países, de su economía, su seguridad y responsables de los dramas humanos que vemos cotidianamente.

Asimismo, y de manera urgente es necesario financiar un programa de desarrollo integral y con asistencia técnica, de modo que los habitantes de estos Estados fallidos puedan lograr las condiciones y capacidades para vivir y trabajar en su propia patria y construir a su gusto y sabor, su propio destino.

Por otro lado,

Los sacrificados migrantes se ilusionan y creen ingenuamente que podrán ingresar ilegalmente al paraíso gringo y que apenas cruzada la frontera serán ricos y felices y vivirán así para siempre. 

Nicolás Maquiavelo es conocido por su obra “El Príncipe”, aunque curiosamente se le atribuyen máximas que nunca dijo o que jamás escribió. Un ejemplo típico es aquel pensamiento tan común en su uso que ha caído en el mundo del cliché, “el fin justifica los medios”, siendo que la misma fue formulada por Napoleón Bonaparte al revisar el príncipe durante su formación.

Una de sus obras más fascinantes y que nos ayudan a comprender su estilo de pensamiento atemporal son sus “Discursos sobre la primera década de Tito Livio”, obra en la que enfatiza sobre una clase de personas que han existido desde el principio de la historia humana, a los que podemos llamar de manera amable como “Los Ingenuos”.

Los pueblos latinoamericanos aman a los populistas carismáticos y por ello los encumbran

Entonces, presidente Maduro, usted gobierna, coopera y, que más. Recuerde la sociedad venezolana esta debilitada.


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Autor:
Emiro Vera Suárez (731 noticias)
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